20 diciembre 2010

#DAE';Capítulo 4


CAPÍTULO 4:
*2/05/09,  El primer mersario
E

l lunes, lo primero que hice fue reunir a Alice, Sara y Lily para contarles lo de Jason en primer lugar y después decirles que en Junio me iba a ir un mes a Califonia.
-Venga ya Mia, ¿Qué es eso tan importante que nos tienes que contar?-Dijo Sara impaciente-
-Espera… que falta Alice.
-¡Mira ahí viene!- Gritó Lily señalando a Alice.
-Hola, ¿Qué nos tienes que contar Mia?
-A ver, son dos cosas. La primera, el sábado quedé con Jason y…
-¿y qué, y qué?- Dijeron las tres.
- Nos enrollamos- Dije avergonzada-.
-¡Ahá!, ¿ahora que Mia, te lo dije, o no te lo dije?- Señaló Lily con un tono de triunfo en la voz.
-Oh, que bonito-Siguió Alice-.
-¡Que bien tía! Me alegro un montón por ti-dijo Sara-
-Y la segunda cosa es… ¡que al final mi madre ha decido ir a California para lo del contrato!.
Todas gritamos y nos abrazamos fuertemente. Estaba medio insti mirándonos. Nos daba igual.
-¿Y cuándo te vas?-Me preguntó Sara
Y antes de que pudiera contestarle Lily me indagó:
-¿cuánto tiempo estarás?.
-Pues me voy en cuanto acaben las clases y estaré un mes aproximadamente.
-¿Y Jason y tú, que pasará?- Me preguntó Sara-
-Pues… no sé,  pero espero que no se lo tome mal… De todas formas aún no se lo voy a decir, prefiero esperar.

                                                                            […]

 Estudiaba agoviada, desgastando el lápiz de tanto morderlo, cuando empezó a sonar mi móvil. Era Jason.
-¿Si?
-Hola guapa, ¿qué haces?
-Hola Jason-dije con un tono de alegría en mi voz-. Pues estoy estudiando…
-Ah… ¿tienes examen?.
-No… es que le prometí a mi madre que iba a estudiar mas, mucho más.
-Eso está bien, ¿tienes tiempo de dar una vuelta esta tarde?
-Creo que no habrá problema por que salga un rato, llevo estudiando desde las cuatro
-Bien, vente a mi casa que no hay nadie.
Ala, la frase clave… A ver si Jason va a resultar ser como los demás…
-¿Mia, estás ahí?.
-Esto… si sí, ¿a que hora voy?.
-Pues vente ya, cuanto antes mejor.
-Vale, me cambio y voy para allá.
-Vale preciosa, te espero.
-Adiós guapo.
‘’Vente a mi casa que no hay nadie’’ … Bueno tendré que ir, además; no es que me importe mucho pasar otro rato a solas con el, la verdad.
-Mamá, voy a salir un rato con Lily y Sara, ¿vale?.
-Bueno… te dejaré ya que llevas toda la tarde estudiando, pero no hagas como el sábado ¿eh?.
-Descuida, a las 9 estoy aquí.
Me hallaba ante la puerta de Jason. Llamé rítmicamente. No dijo ni una palabra, se limitó a mirar a todas parte y a meterme dentro de un empujón. Aún sin hablar, nos besamos.
-Yo también tengo vecinos cotillas, ¿sabes?-Me dijo sonriendo y mirándome a los ojos.
-Espero que no sean tan insoportables como los míos.
-Ya será para menos… Bueno, ¿que te apetece hacer, jugar a video juegos, dar una vuelta…?
-Una peli estaría bien-Dije sonriendo-.
-Perfecto, pues una peli.
Jason estaba entusiasmadísimo con la película y yo, bueno… poco me faltaba para quedarme dormida. Me eché en su hombro con  los ojos cerrados.
-Mia, ¿ te estás quedando dormida?
-¿Eh?, no, no, estoy viendo la peli-Dije incorporándome-.
-Si ya…- dijo soltando una carcajada- Bueno parece que esto de la peli no funciona. ¿Qué tal si probamos con otra cosa- dijo tumbándose en el sofá empujándome sobre él de modo que quedé tumbada encima suyo.
-Algo, ¿cómo qué?
-¿Tu que crees?-dijo besándome y agarrándome de la cintura.
¡Ay Dios!, que va a pensar que quiero hacer lo que no quiero hacer. Claro… si te dice, vente a mi casa que estoy solo, y tu vienes, ¿Qué va a pensar si no?, ahora intentará embutirme mano, dios, que llevamos muy poco tiempo para hacer aún nada de esto… Bueno relájate limítate a enrollarte y si hace algo raro lo frenas.
Sentí sus manos recorriendo toda mi espalda y empezó a besarme el cuello. Recorrió mi barriga con sus suaves dedos yendo cada vez más abajo… sentí la necesidad de decirle que parara, pero no hizo falta paró el solo y volvió a hacer el mismo recorrido. Cuando mejor estábamos, que yo ya estaba relajada y confiando en él, escuchamos una llave en la cerradura.
-¡Ostias mis padres!
Me levanté de un salto del sofá
-¡No me digas eso!, ¿dónde mierda me escondo?- dije alteradísima.
-No, no te escondas coge cualquier libro del insti de esa estantería rápido.
Fui corriendo hacia la estantería chocándome con todo lo que había a mi paso cogí el primer libro que encontré.
-¿Jason, has sacado al perro?- Dijo una voz masculina que venia de la cocina-.
Me di aún mas prisa por sentarme en el sofá cuando oí esa voz y los pasos que se acercaban por el pasillo. Lo conseguí. Estaba Jason mirando la pantalla del ordenador portátil y yo haciendo como la que buscaba algo en un libro que no sé ni de que era.
-A hola, no sabía que hubiera nadie con tigo-dijo su madre-.
-Hola- dije con un hilito de voz y sonriente-.
-Si, es que tenemos que hacer un trabajo de clase, lo íbamos a hacer en casa de Mia pero…
-Pero mi madre tenía visita en casa.
-Si… eso.
-A vale-dijo sonriendo-. A si que te llamas Mia ¿no?, yo soy Susana, encantada-dijo mientras se acercaba a darme dos besos.
-Igualmente- dije bastante avergonzada.
-¿Con quién hablas Susana?
Vaya, por si ya no era lo bastante incómoda  la situación se incorpora a la conversación su padre también.
-Hola, me llamo Mia.
-Jason padre, encantado-sonrió-.
-Mia nunca te había visto antes con Jason.
-Si es que… las parejas para hacer este trabajo las ha hecho la profesora y nos ha tocado juntos.
-Ah vale, bueno os dejo acabarlo.
Por fin se iban…

 Jason y yo intercambiamos miradas y empezamos a reírnos.
-Vaya tela, dijeron que volverían a la hora de la cena, ¡pero si son las 8!.
-Si vaya tela con tigo-dije esbozando una sonrisa-. Que vergüenza he pasado.
-Lo siento… vámonos a dar una vuelta anda, que te acompaño a casa.
-No te preocupes y si, mejor será que nos vayamos.
Decidí que Jason me dejara directamente en mi casa.

                                  […]


Mil colorines, relámpagos, fuegos artificiales, arco iris; miles de olores, incontables portentos inexplicablemente mágicos.
Me hallaba rodeada de mil maravillas, donde los problemas se evaporaban con lágrimas de alegría y todo era sumamente perfecto.
 Pero de pronto, sin una explicación aparente, el cielo se nubló volviéndolo todo oscuro, las flores perdieron su color, los pájaros dejaron de piar.
De repente me encontraba en la cumbre de un precipicio, cuyas tierras lo rodeaban eran áridas sin vegetación alguna.
Sentí que una fuerza me empujó violentamente arrojándome por el precipicio, caía y caía, una sensación tenebrosa de malestares recorrían cada palmo de mi cuerpo, fría y lentamente.
-¡Miaaaaaaa!, corre, corre baja rápido.
Esa voz penetró de forma violenta en mis oídos, abrí los ojos bruscamente intentando logar una respiración regular.
Bajé las escaleras patosa y fui a la cocina.
-Ya puede ser algo importante porque casi me cuesta la vida, o que menos que sea medianamente interesante.
-¡Tachán!-Dijo mostrándome un ramo de flores enorme que tenía escondido tras de ella mientras esbozaba una absurda sonrisa-.
-Oh, es precioso me alegro por ti-dije seguidamente prestando más atención a mi zumo que a mis palabras-.
-Que ha llegado para ti estúpida.
Me quede algo extrañada…
-¿Para mí, que se celebra?-dije cogiendo la nota que sobresalía de entre la gran variedad de flores-.
En la nota decía:
‘’Te quiero.
Sí, ¿porque empezar por un Hola? , a mi me gusta empezar por lo más importante. Bueno hoy es 2 de Junio de 2009 y sí,  aunque parezca que no ha pasado tanto tiempo, llevamos un mes juntitos. Me he dado cuenta que eres la única chica que me ha hecho sentirme tan especial y a la que mas amor le he demostrado. Sí, te quiero y además te quiero con locura y sí, t lo digo sin tapujos.
¿Sabes por que en esta carta repito muchas veces el ‘’si’’? Porque tu me haces levantarme cada mañana con una sonrisa, con ganas de ver la vida de una forma positiva.
                                           
                                                                                         Jason


       
Me quedé atolondrada, leí la carta, la leí otra vez y la volví a leer.
El primer mes que estamos juntos y yo ni me he acordado… soy un auténtico desastre. Aunque ya sé que puedo regalarle.
A toda prisa, subí las escaleras y rebusqué por mi habitación una caja que pudiera servirme. Al cabo de un rato la hallé y empecé a decorarla.
Cuando concluí el trabajo fui a casa de Jason, se la dejé en la puerta, llamé al timbre y salí corriendo.
                                                                 […]

Lo esperaba, nerviosa en el descampado, como le pedí que hiciese en la nota que iba dentro de la caja, y sí la caja estaba vacía, pero todo tiene su explicación y esta, la sabréis ahora.
-Hola guapa-dijo sonriendo, dándome un besito en los labios-.
-¿Te ha gustado el regalo?-dije bromeando mientras jugueteaba con su pelo-.
-Hombre… la verdad es que he te nido regalos mejores eh… no es que te lo hallas currado especialmente-prosiguió sin perder su flamante sonrisa-.
-La caja no está vacía…
-Pues necesitaré una buenas gafas entonces-vaciló-.
-En serio, toma su olor, es mi perfume. Pero eso es lo de menos, esa caja está llena de besos, caricias, abrazos, miradas, sonrisas y sobre todo de un inmenso  amor para ti, única y exclusivamente para ti; para…
-¿Para qué Mia? si podemos estar juntos todo el día si nos apetece, de echo creo que es imposible que pueda haber mas amor del que ya nos damos.
-Siempre se puede aspirar a más. Pero es que no vamos a poder estar juntos todo el día… es más no nos vamos a poder ver en mucho tiempo.
-¿A qué te refieres Mia?-dijo cambiando radicalmente su expresión-.
-Me refiero a que al final mi madre ha decidido que vayamos a California para firmar el contrato con la discográfica.
-No puede ser, ¿te marchas en serio?.
-Si… me voy en cuanto acaben las clases.
-¿Y cuanto es ese mucho tiempo?-con forme me hacía la pregunta, observaba como su mirada decaía y su expresión se volvía mas y mas seria.
-Durante un mes.
-¿Tanto, como se supone que vamos a estar un mes sin poder tocarnos?.
-Si de verdad esas personas se quieren no es tan complicado.
-¿Qué no es tan complicado? No, que va, es peor aún.

Durante unos minutos estuvimos juntos abrazados, sentados en la hierba; el aire parecía emitir sonidos de desesperación, nuestras miradas se perdían en un sin fin de preguntas sin respuestas y la tensión que había acumulada se podría cortar con el arista de un cuchillo.
Ese silenció fue resquebrajado por Jason que dijo:
-Por cierto… ¿Cuándo cambió tu madre de idea?.
-Pues, no se, no lo recuerdo bien, a principios del mes pasado o cosa así.
-¿!Qué¡?-exclamó levantándose violentamente del suelo quitando sus brazos de alrededor , ocasionando que yo hiciese lo mismo-.
¿Sabes desde hace un mes que te ibas y no me lo dices? .
-Si… pero es que ahora que estábamos empezando a salir, no quería estropearlo.¿Te has enfadado?
-Solo te digo que si piensas que voy a seguir como si nada, la llevas clara-dijo mientras se daba la vuelta y se alejaba.
-¡Jason, espera por favor!, entiéndeme tenía miedo a que pudiera pasar esto mismo que esta pasando ahora-dije corriendo tras de él.
-Pues para tú información si me lo hubieses contado cuando lo supiste quizás esto no habría sucedido
¿O es que tú no sabes que las malas noticias, cuanto antes se digan mejor?
-Vale, me he equivocado. Perdóname por favor-dije mientras una lágrima recorría mi rostro.
Se limitó a darme la espalda y alejarse de mí con las manos en los bolsillos del pantalón.
Permanecí inmóvil; reaccioné inmediatamente con el corazón acelerado cuando sonó mi móvil porque pensaba que podría ser Jason que se había arrepentido  de irse así.
-Diga.
-Hola Mia, ¿Qué tal estás? soy Juanjo.
-Hola Juanjo, pues no muy bien la verdad…
-¿Qué te ocurre? Te noto la voz muy decaída.
-Ya te contaré. ¿Querías algo?.
-Si, mira yo te llamaba para que cuando puedas le digas a tu madre que hay que ir reservando los billetes de avión, los hoteles y demás, ¿se lo dirás?.
-Claro no hay problema.
-Venga hasta el lunes anda y no estés triste que estás en una etapa muy complicada y es normal tener altibajos.
-Lo se, pero esto no es un altibajo esto es un bajón mortal. Bueno ya el lunes hablamos, adiós.
-Adiós preciosa.


Con mi cuaderno sobre la cama y un bolígrafo en mi mano.
Era increíble las palabras parecían salir solas, el lápiz fluía con facilidad sobre el papel mediante el rítmico movimiento de mi muñeca.
Tomé el teléfono y marqué rápidamente los nueve dígitos que correspondía al número de Juanjo.
-¡Juanjo!, ya tengo la canción escrita entera.
-¡Eso es genial!, ¿estás hoy inspirada, eh?.
-Si… al parecer hay que estar triste y sentirse sola para poder escribir una canción.
-¿No se a solucionado aún tu problemilla de adolescente sean cual sea?.
-No creo yo que exista una solución para esto.
-Venga anda no seas tonta, además mira el lado bueno, se podría decir que gracias a ese bajoncillo de nada as podido escribir tu primera canción. El lunes quiero que me la cantes y no quiero ver caras largas ¿eh?, ¿Te a quedado suficientemente claro?.
-Bueno… no te prometo nada, pero pondré todo lo que puedo poner de mi parte.
-Hasta el lunes, descansa bien esta noche.
-Lo intentaré, adiós.
[…]




Lunes a primera hora, prueba de resistencia de educación física, cuarenta minutos de carrera continua. Genial esto es lo que yo llamo empezar bien la semana.
La clase estiraba los músculos individualmente, esperando que la profesora diese la orden de comenzar.
Tocó el silbato y empezamos a trotar.
Los listillos de turno, que se creen mas guays que nadie empezaron a un ritmo muy rápido y pasados quince minutos, tuvieron que detenerse porque no podían mas.
Yo seguí mi prueba a un ritmo moderado. Me entraban unas ganas de disminuir el ritmo cada vez que pasaba por el lado de los que iban despacito… pero aguantaba el tipo.
Treinta y cinco minutos, ya sólo eran cinco minutitos de sufrimiento, comparado con todo el tiempo que había aguantado no era nada.
Por fin llegaron los dichosos cuarenta minutos. Cuando me detuve sentía que mi cuerpo avanzaba solo y instantes después me empecé a encontrar mareada, cada vez estaba mas mareada y tenía un  dolor de cabeza, se me nubló la vista y ví como todo a mi alrededor daba vueltas.
[…]

¿Qué hora es? Dios voy a llegar tarde a clase.
Cuando abrí los ojos me percaté de que estaban ami alrededor todos los profesores y escuchaba de fondo a mi madre gritando como una loca ‘’¡Pero está loco como pone a los chicos correr tanto tiempo a primera hora de la mañana, como le pase algo a mi niña le juro que se entera!; me hallaba en la enfermería del instituto.
-Mamá, por dios deja de montar el numerito que estoy bien-dije avergonzada-.
-¡Hija! Que susto me has dado por favor. Venga que nos vamos al médico ahora mismo.
-Pero tengo examen de…
No me dejó acabar la frase.
-Me da igual lo que tengas. Nos vamos.

La consulta del médico a las once de la mañana, algo inaguantable un barullo de gente impresionante, señoras protestando, niños pequeños corriendo y gritando, enfermeras gritando los nombres de los pacientes; una auténtica locura.
Iba de urgencias, eso significa que puedo morir tranquilamente, ya que te dejan para cuando terminen de atender a las citas, increíble, sí. Bueno supongo que no queda mas remedio que esperar aquí sentadita pacientemente.

Al cabo de un rato se sentó a mi lado una señora mayor que me preguntó:
-¿Que te ocurre niña? Tienes mala cara.
-Pues… que me he desmayado en clase de gimnasia.
-Uy… con eso tienes que tener cuidado que puede ser algo malo, porque mira hija, mi Manolo a tu edad o cosa así le pasó algo muy parecido. Si… verás tu, estaba recogiendo la cosecha en la huerta cuando de repente se sintió mareado, el sólo recordaba eso, y claro como estaba solo, pues me empecé a preocupar ya que no volvía de la huerta así que decidí acercarme para ver que le quedaba.
Cuando yo llegué, y me lo vi allí tiradito en el suelo sin moverse, me puse muy malita muy malita hija, y yo ya tampoco recuerdo nada, cuando desperté estaba en el centro de salud.
Y cuando yo ya me repuse…
-¡Mia Kendan!-dijo una mujer saliendo de la consulta.
Por fin me toca, que ya la pobre señora está empezando a aburrirme… sé que no debería decir eso de una persona mayor pero, sintiéndolo mucho había acabado cansándome.
-A ver, ¿que le pasa a esta niña?.-Preguntó la doctora-.
-Pues mire, esta mañana el profesor de gimnasia les ha puesto a correr cuarenta minutos y al acabar la prueba, al parecer se encontró mareada con un fuerte dolor de cabeza y cayó desplomada en el suelo.
-Muy bien, pues vamos a echarle un vistazo y a hacerle un análisis de sangre. Siéntate en esa silla que te voy a extraer la sangre primero.
Mientras esperaba a que preparara la jeringuilla con al aguja y demás, recorría cada palmo de la habitación con la mirada, se observaba poco más de, algodones, camillas… .
Una pared de la habitación estaba repleta de dibujos, de tantos como había a mi me llamo mucho la atención uno en concreto. En el papel, había dibujada a trazos muy torpes, una niña que sostenía un micrófono en su mano derecha y en la otra mano un corazón de peluche el cual dentro tenía bordada la palabra ‘’PAPÁ’’. Sí, ese dibujo lo había hecho yo hace ya mucho tiempo y el significado era que seguiría cantando como hacía a diario con mi padre, sé que a él le habría gustado.
No pude contórneme, le tuve que preguntar a la doctora.
-Perdone, ¿esta consulta de que doctor es?.
-Pues es de un  pediatra que lleva aquí muchos años ejerciendo su labor, aunque el año que viene se jubila… Su nombre es Julián Sánchez Rodiván.
-¿Se jubila ya? Pobre…. Debe de estar muy triste.¿Cree que si le hago una visita el podría reconocerme?.
-Te aseguro que te reconoce, por mucho que hayas cambiado.
Cuando me dio por mirar hacia mi brazo, me percaté de que la doctora me había extraído ya siete frascos de sangre.
Dios, por lo que puedo observar esta muchacha tiene en mente dejarme sequita de sangre.
Por fin terminó.
-Bueno esto ya está, venga mañana a recoger los resultados ¿de acuerdo?.
-Perfecto, aquí estaré-contestó mi madre-.
Al salir de la consulta me dirigí hacia el mostrador para preguntar cual era la consulta de Julián.
Me dirigí directamente hacia su consulta y le pedí a mi madre que esperara allí. Me detuvo unos segundo ante el umbral de la puerta y llamé.
-Adelante.
-Hola,-dije mientras empujaba la puerta-.
-Dime, ¿Te puedo ayudar en algo?.
-En realidad si, no sé si usted podrá recordarme, pero he estado en su consulta y e observado una pared repleta de dibujos. Quería hacer incapié en uno en especial.
-Mmmm… creo recordar esa mirada, ¿Cuál es tu nombre?.
-Mia.
-No me lo puedo creer. ¿En serio que eres Mia?.
-¡Como has cambiado! Ven pequeña, dame un abrazo anda.
-Increíble no puedo creer que se siga acordando de mí.
-Ese brillo en la mirada que tenía con 6 añitos, no lo as perdido después de todo y ya sé por que dibujo me ibas a preguntar. ¿El que sale una niña con una micrófono y un corazón de peluche verdad?.
-Exacto, ¿Es mío verdad?.
-Sí, lo hiciste tu poco después de lo de tu padre… Me gustó conservarlo porque tiene mucho significado.
-¿Sabe? , he logrado mi sueño Julián- dije soriendo.- Estoy trabajando en el mundo de la música y cuando acabe las clases vamos a viajar a California para firmar mi contrato.
-¿En serio?, no sabes cuanto puedo llegar a alegrarme por ti, tu padre seguro que está contentísimo desde ahí arriba.
[…]
-Si,si, justo como te cuento Juanjo… Me dijo que no me atreviera a dirigirle la palabra.
-No te sulfures, verás que pronto se da cuenta de lo que ha perdido por ni siquiera hacer el intento de ponerse en tu situación y comprenderte.
Hubo unos segundos de silencio y yo decidí empezar a cantar mi canción.

Un sentimiento tan grande,
Un sentimiento que está dentro de mí,
y que no sale.
Temía a ese gran miedo,
que habitaba dentro de mí,
 de que algún día tú te pudieras ir.
Y sin darme cuenta ese día llegó, ese día tan insoportable
en mis sueños quedó grabado y yo no sé como borrarle.
Y son tus besos,
y son tus labios
y son en el ejemplo de que yo,
nuestros recuerdos no pueda borrarlos.
Y es que tu fuiste, eres y serás
mi vida entera.
Y es que el tiempo pasa tan lento
si  tu no estás a mi vera.
Cuando pienso en tus ojos, cuando pienso en tu sonrisa,
siento que el mundo entero se paraliza.
Si pienso en las palabras que un día tus labios me dijeron,
mi corazón late tanto
que se paraliza con un silencio eterno.


-¿Qué te parece el adelanto?-dije sonriendo-.
-Es perfecta mía, se nota en cada y una de las palabras el sentimiento que pones cantándolas. No esta pero que nada mal para ser la primera que escribes, te felicito-me dijo estrechándome la mano con una sonrisa de oreja a oreja-.

1 comentario:

  1. Tu blog es genial,me encanta ;D
    Me hago seguidora!
    un saludo :)

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