12 enero 2011

#DAE'; CAPÍTULO 6


Capítulo 6 :
*Basado en sueños reales

E
sta vez al abrir los ojos vi paredes en perfecto estado, muebles precioso, todo decorado fabulosamente. Estaba en Los Ángeles, ¿estaba soñando o verdaderamente estaba allí?.

-Mia. Levántate ya anda, que Juanjo ha llamado para que nos veamos con él.
-Está bien, está bien, ya voy.

Estuvimos hablando durante un buen rato y me dijo cien cosas que teníamos por hacer. La primera era una sesión de fotos para darme a conocer. Genial con lo tímida que soy… me hace mucha ilusión la verdad pero me da mucha vergüenza.
-Hola, usted debe de ser la señora Gordon ¿no es así?.
-Si, esa soy yo.
-Y tu debes de ser Mia Kendan.
-Sí-dije sonriendo-.
-Pues bien, empecemos, que hay mucho trabajo-dijo la muchacha que parecía bastante estresada-.
Pasa por el vestuario y mis compañeras te vestirán- continuó mientras me empujaba hacia una gran puerta de cristal-.
¿Vestuario? Aquello era el bendito paraíso. Había conjuntos y vestidos de todos los colores, miles de zapatos y demás complementos. Estaba empezando a tener mariposillas en el estómago.
-Bien primero te pondrás este conjunto que es estilo más duro, más rockero con este chaleco y estas botas altas de tacón. El conjunto te lo pongo aquí mira, en este perchero; las botas a tu izquierda junto a estas que te vas a poner después y los complementos los tienes en ese baúl que esta justo delante tuya-todo esto lo dijo un hombre alto y flacucho, con pinta de ser de la otra acera por cierto, sin pausa y sin descanso-.
 Cuando estés lista toca la campana que está en la mesita de tu izquierda.
Botas tacón altas, conjunto perchero, complementos a la derecha… ¿o era a la izquierda? A no, espera están aquí. Madre, que lío.
Me vestí tomándome mi tiempo ya que me llevó su tiempo ponerme una de las dos botas y toqué la campana tal y como me pidieron.
-¿Estas lista?.
-Asentí-.
-Te queda perfecto, pasa por aquí para que mis compañeras te maquillen y te peinen.

-Hola-dijo una chiquilla muy sonriente-. Mira guapa, te explico que look me han dicho que te pongamos.
Pelo sin flequillo, algo alborotado y ondulado. Ahora, maquillaje. Labios completamente rojos, ojos muy negros por alrededor para que resalte tu color azul aún más y pestañas extra largas. ¿Qué te parece?.
-¿Voy a estar algo rara no? Es que no sé… nunca me he maquillado de esa forma.
-Tú no te preocupes que segura que estás increíble, además este estilo te pega porque tienes el pelo muy largo y negro y eso te va a dar un toque de chica aún mas mala.
-Está bien haced lo que tengáis que hacer.

Fin de la sesión de transformación ahora tocaba pasar a la acción.
Estaba ante un panel blanco, sin fondo, esperando a que el fotógrafo viniese.
-Hola, perdón por el retraso.
-No pasa nada-dijo mi madre estrechándole la mano-. Encantada de conocerle, soy la madre de Mia.
No era guapo, era impresionantemente perfecto. Piel morena, ojos verdes, pelo castaño.
-Hola Mia, ¿estás lista?
-Sí, adelante-dije incorporándome-.
-Bien, a ver como lo haces, tú solo mira a la cámara.
Vale, sonríe un poco.
Eso es. Pero no estés tan tensa, entiendo que no estés acostumbrada a esto, sé tu misma no es tan difícil.
Pero como pretenderá que actúe con naturalidad con veinte ojos mirándome, focos apuntando hacia mi cara con tres kilos de maquillaje encima, unos tacones en los que me tambaleo y mi madre y mi hermana cuchicheando…
-Me cuesta ser natural con tanta gente alrededor…
-¿Quieres que hagamos las fotos en solitario?.
-Pues… podríamos intentarlo igual salen mejor.
-Por mí vale. Salid de la sala por favor.
Me costó un poco, pero poco a poco fui soltándome y empecé a divertirme.
-¡Eso es! Ya lo tienes.
Ahora ponte mirándome con rabia.
¡Chócala chica! Eres increíble.

[…]
-Mia, ¡ven!, ya nos han mandado las fotos de la sesión.
-A ver, a ver-dije espectante-.
Estaba que no me lo creía, no parecía ni yo. Que calidad de imagen, que ropa, que luz. Sí me gustaba como se me veía en las fotos es más, me encantaba; estaba increíble. Mientras veía las fotos comenzó a sonar mi móvil.
-Mamá, ¿puedes cogerlo tú?.

-¿Quién era?.
-Era Juanjo, dice que ha mandado un taxi para acá que nos llevará al estudio.


Cuando bajamos a la entrada de el hotel nos quedamos cuajadas al saber que la limusina que estaba aparcada era ‘’nuestro taxi’’.
Mi madre no lo dudó ni una sola vez y se puso a pegar saltos como si fuese una niña.
Mi hermana y yo intercambiamos miradas e imitamos la reacción de mi madre burlándonos de ella.
[…]

Lo llamaba, le enviaba mensajes a su móvil, cuando le hablaba por chat apenas me hablaba…
Estaba pasando lo que tanto temía que sucediera; Jason se estaba distanciando de mí.
Me desplomé en la cama de la habitación.
Al rato entró mi hermana.
-¿Se puede saber donde has dejado el secador de pelo? ¡He quedado y no voy a llegar a tiempo!.
-Anda que bien… si has encontrado amigos y todo…
-Pues si es que…-paró de hablar y se quedó mirándome-.
¿Te pasa algo?.
-Si…
-Suspiró-. Jason, ¿verdad?.
-Si…
Hubo un rato de silencio
-Bueno ¿me vas a contar de una vez lo que te pasa?.
-Pues… primeramente yo no le conté que nos veníamos para California y pocas semanas antes de venirnos se lo conté y se enfadó mucho porque no se lo conté antes; pero como visteis mamá y tu el día que nos vinimos apareció en la puerta de casa y se supone que dejamos las cosas bien. Pero últimamente… esta muy raro con migo, no me contesta a las llamadas ni a los mensajes y cuando le pregunto por chat, lo poco que hablamos… , me dice que es que le queda poco saldo y no se lo peude gastar…
-Fua… que tío mas imbécil. Tu tranquila que cuando te pierda va a venir a buscarte como un perrito faldero.
-Ya pero es que dirás que es una chiquillada… pero yo le quiero mucho.
-He pasado por tu edad, y sé que es complicada, pero se pasa rápido, muy rápido, y te das cuenta que deberías de haber disfrutado esa fabulosa edad en lugar de haber pasado tardes y tardes en tu habitación amargada, triste, sola… y mucho menos por un tío… muy poquitos merecen la pena Mia. Ya te darás cuenta de todos los errores que estas cometiendo.
Así que, ¿sabes que vamos a hacer?. Date prisa en ducharte que te vienes con migo a dar una vuelta. Que Darío iba a ir con su hermano y tiene mas o menos tu edad.
-Ai Liz, de verdad que no me apetece…
-A mi me da igual que no te apetezca, te vas a venir igual así que…
-Que no que no de verdad.
-No seas tonta. ¿En serio te piensas pasar el resto de las noches aquí en el hotel? ¡despierta!. Estamos en Los Ángeles.
-Mmmm… tienes razón Liz, voy a salir y a pasármelo en grande con mi hermana- dije esbozando una sonrisa-.


El pub parecía estar chulísmo, ¡la música que salía era de la que yo escuchaba!. Iba a ser una gran noche y no me la iban a chafar.
-¿Cuántos años tienes?-Dijo el portero-.
-15…
-Lo siento no puedes entrar, no tienes la edad
-Pero viene con migo… y nos están esperando dentro.
-Lo siento no puede.

Genial. ¿Con que nada iba a estropearme la noche no? si ya…
-Espera aquí, que voy a llamar a estos- me calmaba Liz-.

Liz acabó la llamada y mas pronto salió su nuevo amigos de dentro. Me pidió que me alejara un poco.
Estuvieron un rato hablando con el portero y Liz vino hacia mí sonriente.
-¡Corre corre¡, que te ha dejado.
Al atravesar la puerta, sentí multitud de miradas clavadas en mí. Pero cuando me paré a oír la música y observé que era mi favorita, no me lo pensé dos veces y empecé a gritar y a bailar como una loca.
Liz y su acompañante me miraros y rieron.
-Venid las dos, estamos sentados en aquella mesa-dijo Darío gritando luchando por vencer a el sonido de la música-.

Después de haber cruzado la pista de baile, cosa que costó bastante la verdad, por fin llegamos a su mesa.
-Hola-saludaron amablemente, algunos lo hicieron en inglés y otros en español-.
Liz comenzó a dar besos a todo el mundo y yo me quedé avergonzada mirando hacia el frente. Fijé por unos instantes la mirada en un chico que tenía su mirada fija en mí, sonriente me saludó con la mano y yo opté por hacer lo mismo.
-Ah Mia, ¿ya estás saludando a mi hermano? Te presento a mis amigos y ahora te lo presento a él.

Kevin, así se llamaba el hermano de Darío, estaba allí con unos amigos.
-Ya me ha dicho mi hermano que eres de Madrid. ¿Te has mudado aquí?.
-No, sólo voy a estar unas semanas.
-¿A si? ¿Y a que se debe?.
-Es una historia un poco larga pero te la resumo. A mi me encanta cantar y un productor de España me escuchó y le gusté mucho y me dijo que teníamos que venir a California para firmar el contrato discográfico y hacer publicidad.
-¡No me digas! Que bien ¿no?.
-Pues sí, me ha hecho mucha ilusión poder entrar por fin en el mundo de la música. ¿ y tú eres también de España no?
-Pues si, yo vivía en Zaragoza, pero mi padre tiene un trabajo y lo destinaron aquí y lo han hecho fijo.
-Llevas a qui ya bastante tiempo ¿verdad? Porque sabes hablar inglés muy bien, al menos te comunicas bastante bien con tus amigos.
-Si bueno… llevamos aquí casi 3 años.
-Yo también hablo inglés. Ya que yo nací en una ciudad de California, en Porterville. Y mi madre desde pequeñita me ha enseñado ha hablar español e inglés.
-Anda que bien chica bilingüe, ‘’like me’’-rió-. ¿te gusta este tipo de música?.
-No es que me guste, me encanta; es lo que escucho normalmente.
-Otra cosa mas en común. ¿Quieres bailar?.
-Por supuesto.

Al final si que fue una gran noche. Reí mucho y me hinché a bailar con Kevin y sus amigos. Exceptuando el detalle que cuando me lo estaba pasando mejor sonó mi móvil y era Jason. Cuando escuchó la música y a Darío hablar me colgó… Pero me da igual, yo voy a divertirme.

1 comentario:

  1. Me encanto, me encanto, ME ENCANTO!!!!!
    quiero leer el siguiente YA!

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